El
objetivo del nuevo profesor, es constante, el mundo cambia, la educación
cambia, el docente cambia, por esto que profesor debe tener una formación
continua y como dice Bozu, Z (2010), “Establecer lo que hoy en día denominamos
‘comunidades de práctica’ o de aprendizaje en las cuales se integre la
complejidad y la riqueza de las situaciones de enseñanza y aprendizaje
constituye una inquietud profesional “.
Un docente de calidad se debe destacar por poseer cuatro elementos
esenciales: Capacidad de adaptación, proceso centrado en el estudiante,
variedad de recursos, uso de estrategia de enseñanza que inspiren un buen
aprendizaje.
A
partir de establecer las características del nuevo docente en la educación
superior, se deben establecer competencias tanto en docentes como en
estudiantes para fortalecer la educación desde la nueva perspectiva, donde se
articulen los conocimientos de la institución con el mundo globalizado, como lo
señala Barrón, M. (2009), quien cita a Morín, E, (2003), “La misión de la
educación para la era planetaria es fortalecer las condiciones de posibilidad de
la emergencia de una sociedad-mundo compuesta por los ciudadanos protagonistas,
consciente y críticamente comprometidos en la construcción de una civilización
planetaria”, para esto se hace pertinente revisar la reorganización de nuevas
didácticas que den paso al nuevo proceso de enseñanza – aprendizaje e
investigación en la educación superior.
Por
lo anterior hay organizaciones como la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Centro Regional para la
Educación Superior en América Latina y el Caribe (CRESALC), interesadas en determinar
el nuevo rol del docente que demanda la
sociedad y el apoyo en el desarrollo integral del estudiante, a esto se debe
comprometer la formación en la educación superior, como lo indica Barrón, M.
(2009):
“asumir una nueva visión y un nuevo paradigma
para la formación de los estudiantes, basados en el aprendizaje a lo largo de
toda la vida, la orientación prioritaria hacia el aprendizaje autodirigido
(aprender a aprender, aprender a emprender y aprender a ser) y el diseño de
nuevas modalidades educativas en las cuales el alumno sea el actor central en el
proceso formativo”.
Para
cumplir con la misión designada en la educación superior el docente debe
desarrollar una serie de competencias, así la define Perrenoud (2007)
“el concepto de competencia representa la capacidad de movilizar varios
recursos cognitivos para saber hacer frente a un determinado tipo de
situaciones”, más adelante adiciona: “El desarrollo de la competencia pasa “por
operaciones mentales complejas, sostenidas por esquemas de pensamiento”, y
estas se relacionan así:
Competencias
docentes: Barrón, M. (2009) “Se caracterizan
por ser complejas: combinan habilidades, principios y conciencia del sentido y
de las consecuencias de las prácticas pedagógicas; así como una reflexión y
análisis sobre los contextos que las condicionan y que van más allá del aula: El
dominio de idiomas, el manejo de las TIC (saber), el desarrollo de competencias
participativas, comunicacionales o multidimensionales (saber ser),que incluye
la necesidad del manejo de personal, la coordinación de grupos y el trabajo en
equipo, así como una serie de requerimientos denominados operativos (saber
hacer), vinculados a la aplicación de los conocimientos a situaciones
concretas. Finalmente, la flexibilidad, la polivalencia y la versatilidad son
cualificaciones que todo docente debe poseer.
Competencia
profesional: Esta radica en la capacidad
intelectual del docente, Barrón, M. (2009), cita a Contreras (1999), quien dice
que esta “…se refiere no sólo al capital de conocimientos disponibles, sino a los
recursos intelectuales de que dispone con objeto de hacer posible la ampliación
y desarrollo de ese conocimiento profesional, su flexibilidad y profundidad”.
Competencias
didácticas: En estas juega un papel importante el
conocimiento teórico- práctico y la actividad reflexiva sobre la práctica, Barrón
(2009) señala las siguientes competencias didácticas del docente:
1.
Competencia Planificadora:
planificar el diseño del programa, la organización de los contenidos y la
selección y organización de las estrategias de enseñanza, de aprendizaje y de
evaluación.
2.
Competencia del tratamiento de
los contenidos: La estructuración didáctica o
presentación de los contenidos tiene que ver con la forma de comunicarlos, de
explicarlos, de relacionarlos con la realidad y de cuestionarlos, así como con
la manera como se entrelazan las diversas indagaciones y observaciones y se
articulan entre sí hacia un fin determinado.
3.
Competencia comunicativa:
Se enfatiza la capacidad para transmitir con pasión un mensaje a los alumnos e
interesarlos por el conocimiento en general y por los asuntos concretos que
desarrolla su disciplina.
4.
Competencia metodológica:
Todas aquellas acciones orientadas a gestionar la tarea docente e implica la organización delos espacios de
aprendizaje que posibiliten ambientes de aprendizaje en los que los alumnos desarrollen
éste de manera autónoma y significativa en escenarios reales de trabajo.
5.
Competencia comunicativa y
relacional: Se concibe como una competencia
transversal debido a que las relaciones interpersonales constituyen un
componente básico de las diversas competencias. La interacción docente-alumno
es fundamental.
6.
Competencia Tutorial:
Es concebida como una forma de atención educativa donde el profesor apoya a un
estudiante o a un grupo de estudiantes de una manera sistemática, por medio de
la estructuración de objetivos, programas por áreas y técnicas de enseñanza
apropiadas a la integración de grupos conforme a ciertos criterios y mecanismos
de monitoreo y control.
Junto
a las competencias mencionadas anteriormente y el cumplir con los 4 pilares que
caracterizan la nueva perspectiva de la educación, desarrollar las competencias
y saberes para la investigación teóricos, prácticos y significativos que
identifican el docente, determinan el reto de estos como lo señala Barrón “emanados
de una realidad dinámica y contradictoria, se encaminan hacia el manejo de las
incertidumbres y hacia la preparación para el riesgo, el azar, lo inesperado y
lo imprevisto, dejando atrás una visión estática del mundo”, más adelante
adiciona “que el docente ayude a enfrentar racionalmente las incertidumbres”,
frente a la transformación de sociedad globalizada y a la formación de los
estudiantes que enfrentan la vida para comprender, entender y actuar en ella.